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Curso de Relajación |
Tema 7 |
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Gestión del tiempo El tiempo es nuestro recurso más valioso, aunque no siempre lo tratamos como tal. La correcta gestión de nuestro tiempo es uno de los escalones que conducen al control eficaz del estrés. Basta con unos pocos minutos al día para planificar nuestra jornada. No es suficiente con escribir una lista de las cosas que debemos realizar, sino que tenemos que establecer nuestras prioridades, dividiendo la lista en un primer/ segundo/ y quizá tercer grado de importancia. Es fundamental ejecutar primero los asuntos de mayor prioridad antes de ocuparse de los siguientes. Hay que evaluar el tiempo requerido para cada tarea/ dándose cuenta de que solemos subestimar su duración. Seamos realistas y dejemos cierto tiempo en reserva para asuntos imprevistos. |
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Las interrupciones son tremendas devoradoras de tiempo/ y algunas de ellas resultan inevitables. No podemos eliminarlas por completo. Sin embargo, podemos reducir considerablemente el número de interrupciones adoptando un comportamiento perentorio/ evitando algunas de ellas y mejorando nuestra capacidad de organización. Este planteamiento eleva el rendimiento y reduce el estrés de forma significativa. Por ejemplo, si es posible, podemos encargar a alguien que atienda nuestro teléfono durante ciertas horas, concentrando éstas para avanzar en los asuntos principales de nuestra lista de prioridades. Hay un tiempo para la acción, pero la calidad de ésta depende de nuestro estado de alerta y viveza. Para mantener la calidad del pensamiento y la acción, es importante disponer de unos momentos para nosotros mismos, a fin de recuperar el equilibrio, alternando la relajación, el ejercicio, la práctica de una afición o, sencillamente, haciendo algo por completo distinto, que nos permita descansar la mente. No debemos olvidar planificar un cierto tiempo para nosotros mismos en nuestra agenda.
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