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Problemas psicosociales en mujeres con cáncer de mama
Según datos de nuestra propia observación y por la bibliografía consultada, sabemos
que el diagnóstico de cáncer puede producir cambios psicológicos importantes en la paciente y en la familia
dependiendo del tumor diagnosticado, de los tratamientos administrados, de sus sistemas de apoyo,
del estilo empleado para afrontar los problemas que la vida plantea, de otros
factores- El cáncer puede suponer una interrupción temporal de las. actividades profesionales,
domésticas, sociales y familiares, generando sentimientos de impotencia
y depresión. El momento del diagnóstico es una situación difícil caótica para la paciente
y para su familia: generalmente desconocen el sistema sanitario, están
ansiosos y a veces desconfían de su capacidad para afrontar la enfermedad. La tristeza
y la confusión mental será otra reacción común ante el diagnóstico de cáncer: en ocasiones puede
tener sensación de no sentir nada, como un estado de anestesia emocional.
Puede que la paciente no sepa mucho acerca del cáncer; sólo lo que ha oído y sus amigos, en los
medios de comunicación o en la familia. El temor a la intervención, a los tratamientos, a los efectos
secundarios de los mismos, al rechazo por parte de los amigos y la familia, a no poder cuidar de sus
seres queridos y al abandono de su pareja son algunos de los miedos más frecuentes.
Uno de los temores más comunes es el miedo a la muerte, hay muchas personas
que aún piensan que cáncer equivale a muerte. Sin embargo los índices de supervivencia de esta enfermedad son
cada vez mayores debido al desarrollo de tratamientos cada vez más eficaces contra el cáncer de
mama y a su detección precoz.
Durante el tratamiento del cáncer pueden surgir diversas dificultades sociales, la más frecuente es el
aislamiento que sufre e! paciente y que a su vez, genera una sensación de soledad. Mientras
que en
algunos casos las enfermas se ven apoyadas por familiares y amigos que le proporcionan apoyo
emocional. en otros casos, las enfermas se sienten abandonadas y poco comprendidas por
aquellos que
la rodean, es importante recordar que estas personas actúan desde la ignorancia, quizás nunca ha-
y han tenido contacto con enfermedades como el cáncer y sus pensamientos estén llenos de
mitos y
fantasías que es necesario aclarar. Otras veces es la propia paciente la
que se aísla por temor a ser
rechazada. Después de haber finalizado los tratamientos, reanudar la actividad social también puede
ser dificultoso para la paciente, que ahora se siente desconectada. Al finalizar el
tratamiento se produce una situación de ambivalencia, unas mujeres se sienten felices por
haber llegado hasta aquí, sin embargo otras muchas experimentan un temor- Para ellas dejar
de estar tan estrechamente controladas supone un peligro de reaparición del cáncer,
que se diagnosticaría tarde porque las revisiones ahora se distancian más en el
tiempo.
Cualquiera que sea el resultado de la enfermedad, el objetivo de la enfermera es mejorar
la calidad de vida. detectando problemas del área psicosocial y facilitando ¡a expresión de
vivencias, carencias, nivel de información respecto a la enfermedad y su tratamiento.
Para poder cumplir este objetivo, es necesario oye la enfermera tenga conocimientos
adecuados en comunicación terapéutica, recursos asistenciales y recursos psicosociales
existentes en la comunidad.
Carmen Nicolás Marín
Enfermera de la Unidad de mama
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