Formación

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Otro enfoque profesional para Enfermería


Como tantas cosas en la vida, todo esto comenzó “por casualidad”: una entrevista de trabajo no planificada y aparentemente sin interés que me llevó a sumergirme casi sin darme cuenta en el apasionante mundo de la tecnología médica.

Como es lógico, los comienzos no fueron nada fáciles; pasar de trabajar de enfermero “a pie de cama” en mi querido 12 de Octubre de Madrid -oncología pediátrica para más señas- a estar visitando hospitales y clínicas privadas, mostrando las virtudes de una bomba de infusión continua de insulina, de la cual me habían dicho que “es lo mejor que existe para tratar la diabetes” y poco más...

Este “cambio de aires” se debió fundamentalmente a un problema muy común en nuestra profesión a día de hoy, la falta de trabajo, o mejor dicho, la intermitencia de los contratos y la inseguridad e inestabilidad que esto genera en la vida de cualquier persona que trata de construir su futuro. ¿Qué tenía que perder?, pues en realidad nada; pero, ¿qué tenía que ganar?, pues no lo sabía, lo que sí es seguro es que de no haberlo intentado nunca hubiera podido responder a esta pregunta.

Otro enfoque profesional para Enfermería
Nunca se me olvidará uno de mis primeros días en este nuevo trabajo. Lloviendo en Madrid, pertrechado con mi paraguas, mi cartera con “mi bomba” y unos cuantos documentos. De estas veces que te paras a pensar dos minutos en tu vida: vestido con un traje casi de la comunión, bajo la lluvia y recién salido de una consulta en la que no me habían hecho mucho caso, ¿qué pinto yo aquí?? Afortunadamente soy bastante persistente y muy positivo, lo que me permitió seguir luchando y cogiendo confianza en mí mismo y en la nueva alternativa terapéutica que estaba tratando de dar a conocer.

Desde ese día ha sido un aprendizaje constante de lo que yo entiendo que puede suponer una alternativa válida a la labor habitual de la enfermería: servir de nexo de unión entre la tecnología médica y los profesionales de la salud, por supuesto, sin olvidar nunca que detrás de todo esto está el PACIENTE, razón de ser de nuestra profesión. Digo esto porque, al contrario de lo que mucha gente pudiera pensar, sigo realizando una clara labor de enfermería: la de educar al profesional sanitario y al paciente en el manejo de estos equipos médicos con el fin de conseguir un tratamiento óptimo de una enfermedad crónica como la diabetes, tan extendida en nuestra sociedad.

Indudablemente, dentro de mi quehacer diario, va implícita una tarea puramente comercial que no me desagrada en absoluto. Pensar que gracias a esto he conocido cientos de personas en muchos rincones de España y parte del extranjero, es algo que me enriquece como persona y me llena de satisfacción.

Y aquí estoy, casi cinco años después, con unas ganas tremendas de seguir creciendo personal y profesionalmente, con el único objetivo de ser feliz haciendo lo que hago, independientemente de que sea o no el trabajo al que todo estudiante de enfermería parece destinado.
Para terminar, algo que mi corta experiencia me dicta como importante: no dejar pasar ninguna oportunidad laboral por extraña, inalcanzable o aparentemente inapropiada que parezca, por supuesto, valorando siempre lo que se gana y lo que se pierde antes de dar el salto.

Un saludo.

     

Javier Largo Carazo