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Diagnósticos de Enfermería: La
esencia de la aportación enfermera
Dice Rosa Mª Alberdi que la
esencia de la aportación de nuestra profesión es la “mirada enfermera”
porque es única, indispensable e insustituible. Yo creo que la aportación
esencial es el Diagnóstico de Enfermería. La formulación de un diagnóstico
significa que hemos “mirado” y valorado las necesidades de las personas y
las poblaciones y las respuestas de las mismas ante distintas situaciones de
salud, que hemos superado el modelo biomédico centrado en la enfermedad y
que estamos en condiciones de trabajar con la persona, familia y comunidad
dentro de un modelo integral de cuidados.
El diagnóstico de enfermería “describe problemas de salud reales o
potenciales que las enfermeras, en virtud de su educación y experiencia,
están capacitadas y autorizadas para tratar” (Gordon).
De esta definición podemos extraer una serie de conclusiones que vienen a
confirmar mi teoría:
El diagnóstico de enfermería establece el campo de acción de nuestra
profesión, es decir, identifica las funciones propias de las enfermeras
puesto que al emitir ”un juicio clínico sobre las respuestas de la persona,
la familia y la comunidad a procesos vitales/problemas de salud” ( NANDA),
estamos estableciendo la base de los cuidados de los que la enfermera, y
sólo la enfermera, es responsable.
El diagnóstico de enfermería identifica ,también, el cuerpo de conocimientos
científicos enfermeros. Las enfermeras en virtud de nuestra educación tanto
pre como postgrado y de nuestra experiencia en el trabajo diario y con la
investigación (enfermería basada en la evidencia), tenemos un cuerpo de
conocimientos propios, un núcleo común de comunicación, del que nos valemos
para formular los diagnósticos de enfermería; a su vez, un diagnóstico
enfermero no podría formularse correctamente si no se tienen los
conocimientos adecuados, si no se conoce la metodología científica
enfermera.
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Del diagnóstico de
enfermería se derivan ”las actividades que la enfermera legalmente
identifica y prescribe para mantener el estado de salud o reducir,
eliminar o prevenir las alteraciones” (Capernito). Las actividades que
llevamos a cabo las enfermeras y que se derivan de los diagnósticos
previos, están encaminadas al cuidado integral de la persona, familia y
comunidad. Nuestra meta es el autocuidado y la independencia de la
población a través de la prevención, promoción y educación en salud. Lo
que nos interesa, realmente, es conocer las necesidades y las respuestas
de la población ante una determinada situación y ver con qué recursos
cuenta para afrontarla. Si tiene recursos suficientes, nuestra labor es
animarle y encaminarle a que los utilice de la mejor manera. Si no tiene
suficientes o carece de ellos , ayudarle o suplirle hasta que los
consiga o el problema se solucione. Nuestro centro de atención es la
persona, no la enfermedad. |
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Del diagnóstico de enfermería
se derivan ”las actividades que la enfermera legalmente identifica y
prescribe para mantener el estado de salud o reducir, eliminar o prevenir
las alteraciones” (Capernito). Las actividades que llevamos a cabo las
enfermeras y que se derivan de los diagnósticos previos, están encaminadas
al cuidado integral de la persona, familia y comunidad. Nuestra meta es el
autocuidado y la independencia de la población a través de la prevención,
promoción y educación en salud. Lo que nos interesa, realmente, es conocer
las necesidades y las respuestas de la población ante una determinada
situación y ver con qué recursos cuenta para afrontarla. Si tiene recursos
suficientes, nuestra labor es animarle y encaminarle a que los utilice de la
mejor manera. Si no tiene suficientes o carece de ellos , ayudarle o
suplirle hasta que los consiga o el problema se solucione. Nuestro centro de
atención es la persona, no la enfermedad.
Por si todavía estas razones no son suficientes, o no está claro o se tienen
dudas sobre que la esencia de nuestra profesión son los diagnósticos
enfermeros, permitidme que os ponga un ejemplo práctico. Imaginemos una
persona con Diabetes Mellitus. Si nos limitamos a actuar sobre el
diagnóstico médico, nuestras posibilidades de acción se limitan a la mera
aplicación de técnicas( uso de reflectómetro,..) .Si formulamos un
diagnóstico de enfermería,(déficit de conocimientos relacionado con su
enfermedad), nuestro campo de acción se amplía (explicaremos qué es la
Diabetes, las complicaciones y cómo corregirlas, la necesidad de reducir en
la dieta los hidratos de carbono de absorción rápida, de hacer ejercicio, de
revisar y cuidar los pies especialmente, cómo tomar la medicación si la
necesitara, etc), porque actuamos sobre la respuesta humana ante esa
situación, respuesta que no es única ni la misma y que va cambiando y
modificándose a medida que se resuelven las necesidades y problemas de salud
y/o aparecen otros .Ante cada nueva respuesta de la persona, formularemos
nuevos diagnósticos y realizaremos otras tantas actividades, siempre con el
fin último de que la persona consiga el máximo bienestar posible, con el fin
último de que la persona sea capaz de autocuidarse y de responsabilizarse de
su salud.
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Como las necesidades de
salud y las respuestas pueden ser las mismas ante distintas enfermedades
o situaciones o problemas de salud, los diagnósticos de enfermería
pueden ser comunes para esas distintas situaciones y, por ende, los
objetivos y las actividades. Quiero decir que mientras un diagnóstico
médico es único, constante e inalterable, los diagnósticos de enfermería
se modifican, varían, cambian conforme lo hace la respuesta de la
persona, independientemente, la mayoría de las veces, de la enfermedad
que la provoca. Y esa capacidad de cambiar conforme lo hace la persona,
de crecer con ella, es lo que hace que nuestra aportación a la SALUD sea
única, indispensable e insustituible.
Aunque estoy convencida de que ya vamos teniendo más claro el porqué es
tan importante que formulemos diagnósticos de enfermería, también sé de
las dificultades con las que nos encontramos para hacerlo:
Carecemos, muchas veces, de conocimientos suficientes y de una formación
adecuada en metodología científica enfermera.
No contamos con el soporte informático que nos permita y facilite la
labor de registro de los diagnósticos y del plan de cuidados. |
Para solucionar el primer
obstáculo, creo que es imprescindible hacer llegar a la Unidad Docente la
necesidad urgente de que una enfermera con conocimientos en metodología
científica entre a formar parte de la misma ya que ella será la responsable
de organizar cursos y seminarios de asistencia, a mi humilde parecer,
obligatoria, sobre diagnósticos y planes de cuidados. Cada uno de nosotros
debería enviar una solicitud a título personal exigiendo tanto la
contratación de esta enfermera como la organización de cursos sobre
metodología científica. Se trata de hacerles ver que todas las enfermeras
tenemos las mismas necesidades de formación y las mismas inquietudes sobre
el futuro de nuestra profesión.
En cuanto al programa informático parece que ya se está solucionando. Os
remito al apartado Noticias del número anterior de esta misma revista
(página 26), en el que se nos informaba de la creación de un grupo de
trabajo de enfermería sobre protocolización en OMI-AP. De todas formas,
aunque en unos meses (¿o años?) ya tengamos en nuestros ordenadores
registros de enfermería, no podemos olvidarnos de la necesidad de formación
y del firme propósito de utilizar la metodología enfermera. No basta con
tener la oportunidad de registrar, hay que saber aprovecharla.
Porque yo sigo creyendo que para conseguir el reconocimiento que la
enfermería se merece como ciencia y como profesión independiente y necesaria
para dar respuesta a las nuevas necesidades de cuidados integrales de salud,
es imprescindible el uso de los diagnósticos enfermeros. Por todo lo que
identifican. Por todo lo que representan.
Emilia Salmerón Arjona.
Enfermera del C.S MU-Carmen.
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