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Nuevos
Tratamientos de la Diabetes Mellitus. Quizá estas
investigaciones no avanzan todo lo rápido que Quisiéramos, pero en este
camino se van produciendo pequeños grandes avances. Uno de ellos es la
aparición en el mercado farmacéutico de los análogos de acción prolongada
(la insulina LANTUS® de Aventis que se comercializa desde finales de
diciembre del 2003 y la insulina DETEMIR® de Novonordisk que se
comercializará en los próximos meses). Este nuevo tipo de insulina es menos inestable que las anteriores insulinas retardadas que tenían una variabilidad de acción entre los diabéticos mucho mayor que éstas últimas, por lo que muchas veces no se conseguía el resultado óptimo en el autocontrol. Se caracterizan estos análogos por no presentar picos máximos de actuación, es decir, son de acción planas y continua, lo que se va a traducir en una tendencia a padecer menos hipoglucemias. Otra ventaja que nos ofrece, es la libertad de horario, ya que lo único que se debe mantener constante, es la hora de infección, que es recomendable que sea la misma. Esta libertad es así porque estas nuevas insulinas se combinan con los nuevos análogos de acción ultrarrápida (Insulina ASPART® e Insulina LISPRO®) que son utilizadas para cubrir los picos de glucemia que se producen por la ingesta de alimentos. Las dosis de dichos análogos se tienen que programar según las raciones de hidratos de carbono que se pretenden ingerir, la actividad física que se vaya a realizar, la glucemia del momento. Esta combinación de análogos permite la
persona con diabetes alterar el horario de comidas, así como la no ingesta
de alimentos entre las comidas principales -que eran necesarias con otro
tipo de insulina para evitar la hipoglucemia- lo que significa un aumento
considerable de su comodidad y mejora de la calidad de vida. En la
diabetes Mellitus tipo II los análogos de acción prolongada facilitan el
control glucémico con una sola inyección diaria, o combinada con antidiabéticos
orales; distintos estudios demuestran que el uso de los análogos de acción
prolongada disminuye la ganancia de peso, con la consecuente reducción de
riesgos para la salud. Quizá el inconveniente más significativo de
estos nuevos tratamientos en algunos casos es el aumento del número de
inyecciones, al combinar las insulinas de acción rápida y las de acción
prolongada. Este tipo de terapia combinada imita la función del páncreas, manteniendo una secreción basal durante todo el día y aumentando la secreción de insulina tras la ingesta de alimentos.
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