¿NOS
DIAGNOSTICAMOS LOS ENFERMEROS?
Transcurrimos
nuestros días, muchos de los enfermeros de Atención Primaria, con una
necesidad básica sin cubrir y lo que es peor, sin diagnosticar: la necesidad de trabajar diariamente aplicando una metodología de
TRABAJO ENFERMERO. Esta
falta de diagnóstico nos perjudica mucho más de lo que somos capaces de
reconocer: Provoca que trabajemos de forma muy dispar (según cada
profesional, cada centro de trabajo,…) y no me refiero negativamente, si
no a lo enriquecedor que puede llegar a ser este aspecto si la base de
concepción del cuidado fuera el mismo. Esta variedad hace difícil
estudiar, investigar sobre nuestro trabajo, pone en boca de otros la
utilidad de nuestros cuidados, y más grave aún, posibilita que pueda
quedar oportunamente velado lo necesarios que somos para este Sistema de
Salud en el NÚMERO ADECUADO de profesionales acorde al nº de pacientes a
atender. En definitiva, que podamos demostrar con datos objetivos en qué
grado estamos colaborando con nuestro trabajo a mejorar el estado de salud
de las personas que atendemos. Estos
temas es necesario que se defiendan con decisión y alto grado de
convencimiento por parte de todos y cada uno de los que nos llamamos
Enfermeros Comunitarios, pero también es cierto que no creo que sólo
sea, en exclusiva, labor nuestra. Nuestra empresa persiguiendo, como
objetivo, la mejora en la eficiencia ha ido haciendo cambios que no
siempre han sido favorables globalmente para la Atención Primaria y mucho
menos para los profesionales de enfermería y para los usuarios. Desde
“las direcciones” es imprescindible que se lidere a los profesionales
y se los involucre activamente en esa mejora, en esos cambios, pero en
nuestro caso además, dándole una orientación enfermera a nuestro
trabajo, para así defender y garantizar que nuestros pacientes, con el
menor costo y el máximo beneficio, reciban nuestra aportación en los
servicios que nuestro Sistema de Salud dice ofertar en su Cartera de
Servicios. Creo
firmemente que la flota de profesionales de enfermería que
navegamos en la Atención Primaria estamos bien formados y sólo
necesitamos objetivos y metas claras basadas en nuestra realidad y con evaluaciones
de NUESTRO TRABAJO que ayuden si es necesario, a mejorar nuestras
ofertas y competencias como profesionales de primera línea de atención. Los
enfermeros de Atención Primaria estamos preparados para responder a las
demandas sociales y a criterios económicos, organizativos y éticos de
nuestra empresa, sólo falta poder ponerlo de manifiesto, entre otras
formas, siendo liderados por los criterios enfermeros de nuestros
directivos. No
quiero dejar de mencionar la capacidad de las Sociedades Profesionales
aportando su grano de arena en la defensa de estos aspectos, aunando teoría
y práctica, haciendo una valoración
cercana y real de las necesidades de sus profesionales y de la sociedad
para la que trabajan. Estamos
viviendo el presente y mirando el futuro cercano que nos llega, … es
urgente que con convencimiento y responsabilidad mostremos entre todos lo
que somos: ENFERMER@S. Paloma Castillo Vicente. Enfermera C.Salud Sta. Mª Gracia.
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