ENTREVISTA A JUAN CARLOS SIURANA 

Profesor e investigador de la Fundación ETNOR  (Ética en los Negocios y Organizaciones)

 

Me da la impresión de que hoy en día hay un cierto cambio de valores, en el sentido de que a veces se le da mas importancia a los valores materiales- coche, casa, compras en general-que a los valores éticos, solidaridad, igualdad, justicia-. Mi pregunta es: ¿Como dar un giro a estos valores materiales hacia los valores éticos?.

  Para realizar  un giro de esas características lo primero es demostrar que merece la pena que los ciudadanos den prioridad a los valores éticos.

 Merece la pena dar la prioridad a los valores éticos porque constituye la base de una convivencia pacífica no solo dentro de una misma comunidad política sino también entre los diversos pueblos que habitan el planeta. Dicha convivencia pacífica, permite que cada cual pueda aspirar a conseguir bienes materiales como pago por un trabajo desempeñado en un marco de justicia, y que si uno no puede trabajar por motivo de minoría de edad, enfermedad o incapacidad pueda recibir las atenciones necesarias para vivir dignamente.

 El giro que debe darse a través de la educación de los ciudadanos en los colegios. También es muy importante el papel de las empresas para reducir el ritmo frenético e inhumano de la sociedad de consumo.

 El consumismo a escala planetaria es insostenible, por ello debemos fomentar niveles de consumo razonables, compatibles con los de otros países y desarrollar energías alternativas no contaminantes.

Con respecto a la salud. Hoy en día la persona enferma quiere solucionar su problema lo antes posible, sin darse cuenta de que a veces esto no es tan fácil. Esa persona ha de responsabilizarse de su salud ¿como trasmitírselo?¿como hacer que el paciente sea participativo y por lo tanto libre?

 Estudios prácticos demuestran que cuanto mayor es el nivel de estudios de los pacientes, mas interés ponen en participar de las decisiones. Es cierto también que, en general, el personal sanitario, le ofrece la información por motivos defensivos, sin haber comprendido la importancia del respeto a la autonomía del paciente. Debemos darle la información poniéndonos en su lugar, evitando alarmarle pero sin ocultar la verdad , mostrando una actitud receptiva para escuchar sus sugerencias.

Hablando de la ética del cuidado. La figura de la mujer ha sido y es muy útil para las familias  y también rentable para el Estado.¿Como vislumbra el futuro del cuidado de las personas necesitadas, teniendo en cuenta que la mujer está empezando a no asumir esa tarea?.

Con el aumento de la longevidad de las personas y la disminución de la natalidad es previsible que en el futuro aumente la proporción de la población anciana y con ello la población que necesita cuidados.

La defensa del valor de la igualdad entre sexos nos lleva a respetar e incluso promover el derechos de las mujeres a desempeñar un trabajo remunerado.

Pero sí todos los hombres y las mujeres   trabajan fuera del hogar, necesitaremos que una parte enorme de la población trabaje realizando las tareas que antiguamente   realizaban las mujeres, entre ellas la atención de los niños y ancianos.

Creo que se debe promocionar el trabajo a tiempo parcial, en el que el marido y la mujer desempeñen un trabajo remunerado y además compartan a media jornada las tareas del hogar.

¿Con el ritmo de vida que se lleva actualmente ¿de donde sacamos el tiempo para el dialogo?

En todas las intervenciones programadas se debería proveer un espacio de tiempo para informar al paciente sobre , sus riesgos y alternativas y escuchar sus opiniones.

En los casos de urgencias esto no es posible, pero en el resto de los casos hay que asumir que el dialogo mejora la calidad de la asistencia.

Es cierto que hay otras muchas cosas que hacer, y no podemos estar una mañana entera hablando con un paciente. Debe educarse a médicos y enfermeras para trasmitir toda la información relevante en el menor tiempo posible y de manera comprensible, y para detectar de una manera rápida las inquietudes del paciente.

En el día a día de la Atención Primaria nos encontramos con un problema importante: ¿como asegurar la confidencialidad con tantos profesionales y estudiantes como somos en el centro?

El personal sanitario no debe hablar de información confidencial en los pasillos, los ascensores, o en cualquier otro lugar donde pudiera ser escuchado por alguna persona que conociera al paciente o que pudiera hacer un mal uso de ella; la información escrita debe ser transportada de un lugar a otro con suma discreción; los programas informaticos que incluyen estos datos deben tener claves de acceso restringidas y seguras. Aquí es importante no solo la ética del personal sanitario, sino también la ética del personal administrativo.  

                                                            Adolfina Hervas Carreño 

Enfermera del Centro de Salud de Archena

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