
A
VUELA PLUMA POR NUESTRA HISTORIA:
COMO
HEMOS LLEGADO
A
LA CONSULTA DE ENFERMERÍA
FLORENCE
DE NIGHTINGALE
Florence Nighthingale (1820-1910) nació en Italia y se educó en Inglaterra, dominaba varios
idiomas, incluidos los clásicos, tenía una sólida formación en
literatura, filosofía, historia, teología, economía, política
y ciencias. Estudió enfermería en el Instituto Kaiserswerth; el primer
centro importante de instrucción de las enfermeras fue el Instituto de
las diaconisas de Kaiserswerth (Alemania), se abrió en 1836. Se
reconocía así la necesidad de formarse para proporcionar cuidados.
Entre
los servicios prestados por el Instituto se incluían: la enfermería,
la ayuda a los pobres, el cuidado a los niños, el auxilio a las mujeres
presas y la enseñanza. Este modelo aún subyace en los programas de
formación actuales, dónde la dependencia médico-técnica unida a una
disciplina y autoridad militar con connotaciones religiosas, constituyen
los elementos claves de una representación estereotipada de la
enfermera del siglo XX.
Florence
Nighthingale estudió también en París con las Hermanas de la Caridad
de la Maison de la Providence. A ella se atribuye el inicio de la
profesionalización de los cuidados.
La
contribución social del trabajo femenino se pone de manifiesto con la
necesidad de formación para una actividad tradicionalmente desempeñada
por las mujeres de una forma altruista. Es la profesionalización de la
actividad de cuidar.
La
profesionalización de ésta actividad, pone de manifiesto la necesidad
de cuidar, al individuo, a la familia y a la comunidad.
La
actividad de cuidar es por tanto una respuesta a una necesidad social.
Mejorar la calidad de los cuidados que las enfermeras dispensamos ha
llevado a los estudios de enfermería hasta la universidad.
Florence
Nightingale abrió una escuela en la que se preparaban enfermeras para
el hospital, enfermeras visitadoras y enfermeras para preparar a otras.
En éste programa subyacía la conciencia de la clase británica que
diferenciaba a las “aprendizas de enfermería” y a las “damas
enfermeras”, los estudios duraban tres años y el libro de texto era
“Notas sobre enfermería”
La
obra impresa de ésta autora está compuesta por un total de 147 textos
que tratan de enfermería, Hospitales, Sanidad, Salud, Administración,
Protección de razas aborígenes, Hambre, Castigo, Disciplina, Situación
de la India, Economía y Sufragio femenino.
Los
gobernantes y políticos de la época que reformaron los sistemas públicos
de salud con el apoyo estatal consultaron su obra.
“Su método de trabajo
consistía en una incansable lectura y recogida de datos, observando,
probando y analizando todo aquello que tuviera relación con la Enfermería,
ya fueran noticias procedentes de su país o de otros lugares.” M.V. Dumbar, op.cid.(Juana Hernández Conesa “Historia de la
Enfermería” Madrid Interamericana/McGraw-Hill 1995).
La
Concepción de Nighthingale (siglo XIX)
1.
Orientación centrada en el enfermo y no en la enfermedad
2.
Consideración
de los aspectos psicológicos y ambientales en relación a la salud y a
los cuidados.
3.
Orientación seudo militar, laica y religiosa.
4.
Orientación centrada en la observación de los hechos de
cuidados y en la planificación de los mismos.
5.
Orientación centrada en una formación específica y preparación
sistemática para ejercer la Enfermería, así como en la investigación
de los elementos y naturaleza de los Cuidados de Enfermería.
6.
Orientación que, por su época y el estatus de la mujer, está
relacionada con la dependencia y las actitudes morales de la enfermera.
7.
Orientación
centrada en la idea de que las enfermeras formen a otras enfermeras.
8.
Orientación centrada en la participación de la enfermera en la Administración de las instituciones de Salud.
9.
Orientación centrada en aspectos de prevención y fomento de la
salud.
10.
Orientación hospitalaria y extrahospitalaria de los cuidados de
Enfermería
11.Orientación
remunerada de los Cuidados de Enfermería como servicio
profesional.
Exceptuando
los puntos 3 y 6 podríamos asumir hoy el resto de los puntos como guía
para desarrollar nuestra profesión y llevar a cabo nuestro trabajo.
A
FINALES DEL XIX SE EMPEZARON A CREAR
ASOCIACIONES
DE ENFERMERIA
En
1888 Mrs. Bedford fundó la British Assotiatión, para elevar la
preparación y la posición de las enfermeras y asegurarles el
reconocimiento estatal, lo obtuvo en 1892, The Royal British
Assotiatión.
El
Consejo Internacional fue creado por Mrs. Bedford en colaboración con líderes
de numerosos paises, en 1900 se aceptaron sus estatutos y en 1901 se
celebró la primera reunión en New York. Entre sus objetivos se
encuentran mejorar las condiciones de trabajo y PROPORCIONAR UN MEDIO DE
DOCUMENTACIÓN ENTRE LAS ENFERMERAS DE TODOS LOS PAISES, para discutir
aspectos ligados al desarrollo de la profesión de enfermería.
En
1911 se creó la American Nurses Assotiatión (ANA), entre sus objetivos
se encuentra el de defender unos niveles adecuados de la práctica
enfermera.
En
1973, Gebbie y Lanvin fundaron la National Conference Group for de
Clasificatión of Nursing
Diagnosis, para identificar clasificar y desarrollar los diagnósticos
de Enfermería. Analizar la naturaleza de la Enfermería y dotarla de un
lenguaje común y propio eran sus objetivos. En 1982 se fundó la NANDA
(North American Nurses Diagnosis Assotiatión).
La
AEED (Asociación de Enfermería Docente) redactó el acta de constitución
en 1978 y consiguió reconocimiento jurídico en en 1979.
Las
enfermeras intentaron desde finales del XIX, mediante asociaciones
buscar una identidad profesional y estudiar la naturaleza de la Enfermería.
En España
existen hoy bastantes asociaciones que organizan cursos, jornadas,
congresos, eventos a los que
las enfermeras asistimos con frecuencia, lo cual pone de manifiesto el
interés del colectivo en aumentar su formación.
Tal
vez sintamos una carencia de conocimientos teóricos, o una falta de
respaldo teórico al trabajo que desarrollamos cada día; lo que nos
lleva a buscar formación de postgrado.
La
práctica del trabajo diario nos enfrenta con situaciones que no sabemos
resolver. Este es sin duda otro factor que nos empuja a buscar
conocimientos.
VIRGINIA Henderson
Si
hablamos de la naturaleza de la Enfermería, no podemos dejar de
mencionar a Virginia Henderson, inició sus estudios de Enfermería en
1918 y se graduó en 1921 en la Army School of Nursing de Washington.
En
1966 publicó un libro titulado “La Naturaleza de la Enfermería”,
en él ofrecía una definición concisa de la Enfermería en la que se
destaca la concepción del receptor de cuidados como un agente de
cuidados de la salud, concepto que después ha sido retomado por Dorotea
Orem. Otorga así a la enfermera un rol complementario/suplementario en
la satisfacción de las 14 necesidades básicas definidas en su modelo.
1.
Respirar normalmente
2.
Comer y beber adecuadamente
3.
Eliminar por todas las vías corporales
4.
Moverse y mantener posturas adecuadas
5.
Dormir y descansar
6.
Escoger ropa adecuada: vestirse y desvestirse
7.
Mantener la temperatura corporal dentro de límites normales
adecuando la ropa y modificando el ambiente.
8.
Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel
9.
Evitar los peligros ambientales y evitar lesionar a otras
personas.
10.
Comunicarse con los demás expresando emociones,
necesidades,
temores u opiniones.
11.
Rendir culto según sus propias creencias
12.
Trabajar de tal forma que su labor tenga un sentido de
realización
personal.
13.
Jugar y participar en actividades recreativas.
14.
Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que
conduce
a un desarrollo normal y a utilizar los medios
sanitarios
existentes.
La
definición de Enfermería que da en 1961 es una adaptación del trabajo
realizado en la última revisión del texto de Bertha Harmer y
representa la cristalización de sus ideas de áquel momento.
“La
función singular de la Enfermería es asistir al individuo, enfermo o
no, en la realización de esas actividades que contribuyen a su salud o
su recuperación ( o a una muerte placentera) y que llevaría el a cabo
sin ayuda si tuviera la fuerza, la voluntad o el conocimiento
necesarios” (“La
Naturaleza de la Enfermería”)
En
1991 publicó el mismo libro con las reflexiones de 25 años después,
refiriéndose a la naturaleza de la Enfermería dice: “puede que debiéramos
aceptar la conclusión de que depende de los recursos del país
implicado y de las necesidades de la gente a la que se sirve”
Sobre
la enseñanza en Enfermería en el mismo libro: “ Debe, también,
entender ser capaz de trasmitir a los demás tanto oralmente como por
escrito las bases que han servido para el diagnóstico y prescribir el
tratamiento. Más específicamente debe ser capaz de trasmitir a los demás
su plan de cuidados de enfermería y sus motivos para seguir éste plan
en particular”.
Es
importante destacar el papel como agente de cuidados del receptor de los
mismos. Esta idea puede ser pilar de la importancia de educar al
receptor/agente de cuidados, y no solamente de informarle. Educar es
algo más que informar.
REVISIÓN
DE LOS CONTENIDOS
Llegados a éste punto sería interesante volver sobre los servicios
prestados por el Instituto de las Diaconisas de Kaiserswerth, la
concepción de Florence de Nighthingale, las necesidades básicas de
Virginia Henderson y su definición de la enfermería.
La
prestación de unos servicios viene determinada por la necesidad que
tienen esas personas o colectivos de que se les preste esa asistencia. Detección
de una necesidad.
Con
la concepción de Florence de Nighthingale especificamos como se debe
llevar a cabo la prestación de éstos servicios, que debemos tener en
cuenta a la hora de prestar los mismos, quienes van a prestar esos
servicios y la formación que han de tener éstas personas. Profesionalización de una
actividad.
Esta
orientación tiene en cuenta el hecho de que sean mujeres las que van a
prestar los servicios, por tanto la situación social de las mujeres en
el siglo XIX no puede dejar de ser contemplada. Esta situación nos
sirve para entender la evolución de la enfermería, pues ésta evolución
ha estado ligada a la evolución del papel de la mujer en la sociedad.
Virginia
Henderson se plantea cual es la naturaleza de la enfermería, cual es la
función de las enfermeras, que papel desempeñamos en la prestación de
esos servicios a los individuos o a los grupos.
Los
pasos anteriores han sido la detección de unas necesidades, la
profesionalización de la actividad que les da satisfacción y como les
da satisfacción sería el paso siguiente.
REFLEXIÓN
SOBRE UNA ACTIVIDAD DE ENFERMERÍA
Vamos
a reflexionar sobre una actuación de Enfermería para ver como nos
comportamos las enfermeras en nuestro trabajo diario.
Mientras
curo una herida, ¿ aplico una técnica o tengo en cuenta las
condiciones generales de ésta persona, su familia, su entorno; o hago
ambas cosas?. Probablemente hacemos ambas cosas.
Cuando
destapamos una herida observamos como es el exudado y la limpiamos para
ver mejor el aspecto del fondo y de los bordes. Mientras realizamos la
cura el enfermo nos cuenta cosas relativas a su herida, a su familia, o
a su trabajo; en definitiva nos habla de si mismo, de su problema y de
su entorno.
Nosotros
escuchamos y respondemos
preguntando sobre el dolor o la fiebre, o sobre otros factores que
influyen en el problema o problemas. Dirigimos así el dialogo hacia la
obtención de un conjunto de datos; unos objetivos, los que nosotros
podemos observar; y otros subjetivos los que la persona nos cuenta.
Todos ellos nos permiten hacernos una idea del problema o problemas, de
los factores desencadenantes y de los medios con que contamos para
procurar una solución .
Para
tomar una decisión sobre como realizar la cura tenemos en cuenta como
estaba la herida en días anteriores, que tipo de cura habíamos
realizado, todos los datos que hemos obtenido en la entrevista, nuestros
conocimientos y nuestra
experiencia.
Al
día siguiente repetimos el proceso. Registrar la situación de cada día
y la pauta de cura que seguimos sería muy útil, aunque no se haga
habitualmente; ya que pasado un tiempo no recordamos bien si habíamos
puesto una pomada u otra.