Calidad de vida autopercibida en el nonagenario



Autores: Montserrat Andrés, Irene Molins, Nuria Bertolin, Marta Paytubi, Vania Vidal y Núria Rivero

Objetivos: Describir el estado de salud autopercibido y la calidad de vida en personas de 90 años> en un medio urbano.


Material y métodos: Estudio descriptivo observacional.


Ámbito de estudio: Centro de Atención Primaria (CAP) urbano.
Población diana:usuarios 90 años&#8805;con text Pfeiffer <4 asignados al CAP.


Intervención: entrevista individual o telefónica realizada por médicos(2) y enfermeras (5) con la encuesta de calidad de vida validada EuroQol-5D (EQ-5D).
Variables analizadas: sexo, estado civil, movilidad, cura personal, actividades cuotidianas, dolor/malestar, ansiedad/depresión, estado de salud actual respecto los últimos 12 meses y autopercepción de salud en escala visual de 0 a 100.


Resultados: Se han analizado un total de 104 encuestas por usuarios de &#8805;90 años atendidos en el EAP.
El 71%(n=79) son mujeres. El 77,8%(n=81) son viudos/as.
Movilidad: buena el 30%, regular el 67% (50% varones, 74,3% mujeres)  y mala 3%.
Actividades cotidianas: buena 30% (43,4% hombres), regular 42% (46% mujeres) y mala 28%.

Dolor y malestar: buena 30%, regular 52% (50% hombres, 52,7% mujeres) y mala 18%.
Ansiedad/depresión: buena 53% (60% hombres y 51,4% mujeres), regular 38% y mala 42%.
Estado de salud año anterior: buena 9%, regular 49% (50% hombres y 48,6% mujeres) y mala 42%.
Autopercepción salud: -<50=38% (IC95% ,28,2%-46,8%) de los cuales 66,6% hombres y 39,9% mujeres.->50=62% (IC 95%, 53,2-71,8%) de los cuales 33,49% hombres y 61% mujeres.
 

Conclusiones: Se observa mayor longevidad femenina , la mayor parte son viudas.
La existencia de problemas de movilidad, dolor, grado de ansiedad/depresión y estado de salud respecto al año anterior es independiente del sexo. Si bien las mujeres presentan mayor dificultad en las curas personales, realizan menos actividades cotidianas que los hombres aunque, tienen mejor salud autopercibida.
El estudio demuestra que la valoración de calidad de vida subjetiva tendría que convertirse en un instrumento habitual en la práctica clínica de las EAP.